Consecuencias de la desaparición del pueblo Aonikenk
Cambio de la cultura Aonikenk en base a elementos externos
Los elementos externos al indígena Aonikenk fueron claves y determinantes para su posterior desaparición en el siglo XIX. En el siguiente apartado nos enfocaremos principalmente en la utilización de armas, las cuales terminaron siendo ofensivas, según lo explica el historiador chileno Jorge Hidalgo; y como segundo elemento base fue el alcohol, como muy bien llama Mateo Martinic como una “cultura alcohólica” entre el aborigen de la Patagonia.
ambos elementos principalmente traídos por el europeo y que fueron la base para la posterior desintegración social, que si bien se vivió fuertemente el cambio con la influencia étnica, la incorporación de estos elementos poco utilizados por el Aonikenk y a la vez incomprendidos fueron el punta pie para el fin de una cultura.
Si bien para la época en la cual ya se encontraba conformado el Estado Chileno, éste no tuvo mayor preocupación por incorporar el territorio de este pueblo indígena a su propia jurisdicción ya que se les veía como simples regiones, sin embargo, con la expedición de ingleses en la zona a principios del siglo XIX, se llevo a cabo la realización del Fuerte Bulnes en 1843, lo cual posibilito aun mas las comercializaciones con el forastero, la construcción de este fuerte para el Estado Chileno significo una gran fuente económica, ya que muchas transacciones comerciales se llevaron a cabo en este lugar, pero para el pueblo Aonikenk significo su propia muerte sin ni siquiera haberlo sospechado , ya que fue este punto donde se realizo el mayor tráfico de armas y bebidas alcohólicas a cambio de pieles y animales criados por el aborigen, esta crueldad por abarcar mas y no pensar en el indígena nativo de la zona queda explicitada en palabras del mismo José María Borrero:
“Era Punta Arenas por aquella época lugar totalmente aislado del mundo culto y científico. Destinado por el gobierno de Chile a presidio y residencia de deportados, por su espléndida situación en medio del Estrecho se había convertido también en punto de aprovisionamiento y refugio, centro de operaciones de balleneros, cazadores de lobos o nutrias y buscadores de oro, gente toda gastadora y viciosa (...)
-No limitaron los “bolicheros” sus actividades al poblado de Punta Arenas, sino que encontrando amplio campo de acción en la campaña, a ella se extendieron, llegando hasta las “tolderías” de los onas y los tehuelches. (...)
-A cambio de unas cuantas botellas de whisky, ginebra, caña y aguardiente, de la peor especie, licores adulterados y de ínfimo precio, ¡qué espléndidos cargamentos -verdaderos botines de saqueo- se obtenían de pieles variadas y ricas, cerda, plumas de avestruz, oro también en polvo y pepitas y toda clase de productos, que los indios les entregaban!” .
Es así como el poco control que existía entre el comercio indígena con los realizados en el Fuerte Bulnes, fue cobrando mayor auge y siendo cada vez más grandes, el Aonikenk ya no tenía noción de lo que significaba el consumo de bebidas alcohólicas, y estas mezcladas con las armas de fuego que llamaron la atención del aborigen, partieron siendo utilizadas de manera defensiva entre los integrantes del pueblo, a terminar en el siglo XIX utilizadas de manera totalmente ofensiva entre ellos mismo, lo cual significa que terminaron atacándose entre ellos mismos, ya no tenían control de lo que hacían, lo cual proco una disminución de la población en forma considerable. En el presente cuadro se puede evidenciar esta disminución poblacional del pueblo Aonikenk en base a los factores ya mencionados.
Desorden en la estructura social del pueblo Aonikenk a fines del siglo XIX
El pueblo Aonikenk fue uno de los pueblos que desapareció debido a múltiples factores, lo cual fue producido por el proceso de transculturación con distintas etnias, que se desarrollo en principio por la influencia mapuche sobre los pehuenches y que a su vez estos mismos al llegar al territorio austral dejan su influencia en este pueblo donde múltiples elementos son incorporados en esta cultura de carácter recolector y cazador, tales como el telar, la orfebrería, la agricultura, el lenguaje, y de manera quizás más importante para algunos autores como Martiníc Mateo el equino; pues el traspaso del caballo fue un elemento el cual llego a cambiar las vidas de los pueblos de carácter sedentario que como ya se mencionó en capítulos anteriores fue de manera irreversible. La transculturación se hiso cada vez progresiva debido al elemento del caballo lo cual conecto a los pueblos del noroeste e incluso de más al norte con los pueblos meridionales, lo cual se cree que produjo una desperfilación de la cultura, esto significa que la desintegración de la cultura de los pueblos indígenas de menor desarrollo fue producto de la unión con otras etnias más fuertes y entre ellas mismas lo que hiso que la individualidad cultural se perdiera, eliminando así muchos rasgos de propios de cada cultura, como en el caso de los teúshenkenk y los mismos Aonikenk lo cual hiso que la identidad originaria de estos pueblo se perdiera ; pero claro también diera el inicio a creaciones de nuevas culturas como en el caso de los ranqueles donde su base era Aonikenk y Pehuenche.
Pero no solo fue la transculturación con otras etnias la que produjo la desaparición cultural del pueblo Aonikenk y el desorden social que llevo a esto, sino también no se puede dejar de lado el proceso de transculturación con la llegada del hombre blanco y las consecuencias que esto conllevo a este nivel.
Todo el proceso de la transculturación tanto araucana como europea trajo consigo cambios irreversibles en la vida del Aonikenk que para el siglo XIX haría perder su cultura y finalmente los separó como grupo étnico, para más tarde eliminarlos de la faz de la Tierra. Es así como en diversos autores encontramos elementos claros que provocaron un desorden en la manera de vivir de este pueblo, ya que de pasar de ser grupos unidos con un líder o patriarca de tribu, estos fueron remplazados por los lideres dominantes de otras culturas mayores, como los araucanos, como ya mencionamos con anterioridad, tal cual lo menciona Rodolfo Casamiquela, quien hace esta diferenciación y posteriormente la división del pueblo dependiendo del derrumbe en la estructura social, lo cual los llevo a difuminarse poco a poco como etnia única, pero volviendo a la situación con el español se encuentra el alcohol como elemento, como el elemento clave de la distorsión social que este presentaba después de mantener relaciones comerciales con el español que comenzó a frecuentar más seguido la Patagonia.
El problema con el alcohol en el Aonikenk pasa por la exacerbación de emociones que este conlleva con su uso desmedido, pues como ya se ha mencionado en capítulos anteriores el alcohol era un elemento nuevo para el Aonikenk y por el cual no contaban con el conocimiento previo de lo que este podía hacer, siendo muy tarde para los años venideros, más aun el uso de nuevas armas traídas por el blanco como las lanzas y armas de fuego haciendo que el asunto se violentaba más aun, debido a que este pueblo contaba con la característica propia de la venganza como costumbre común, ante cualquier ofensa entre ellos, o por la muerte de algún pariente o amigo, lo cual procuraron muchas riñas, e incluso luchas feroces entre distintos grupos de esta etnia. Pues bien a pesar de que esta cultura mantenía reglas y normas de convivencia reflejadas en sus mitos (como en el caso del mito de la nube madre apuñalada o, los demonios enemigos de la existencia de la humanidad y la historia de Elal el campeón Aonikenk y creador de su pueblo, mencionadas en capítulos anteriores) que de alguna manera les enseño el respeto a la vida y los unió como hermanos descendientes de una misma sangre y por el cual le profesaban un gran respeto, su fuerte carácter y el uso indiscriminado del alcohol, poco a poco hiso que este se perdiera en su desconocimiento y los segregara todavía más.
Autores como Gabriel Salazar entre otros, mencionan esta situación, el cual se produjo por la conveniencia de aquel entonces gobiernos tanto argentinos como chilenos, por disputarse aquel territorio, mantenían relaciones amables con los pueblos patagones debido a que ninguno de los dos gobiernos no querían de un principio, enemistarse con ellos para que no tomaran alguno de los bando, por el cual daría a pensar el porqué de la masificación del uso del alcohol como costumbre llevándolos a un prominente alcoholismo; según el autor “Durante más de una década Punta Arenas vivió de las plumas y las pieles que traían los tehuelches. Al intensificarse los intercambios, el consumo alcohólico de los Aonikenk creció de forma desmesurada, con consecuencias devastadoras. La mescla de alcohol y armas de fuego fue mortífera, toda borrachera concluía, por lo común, por la muerte de algún indígena y posteriores venganzas. Igual que en otras partes de América, el alcohol fue un excelente instrumento de dominación, la adicción anuló toda posibilidad de acción y reacción.”
Pues es así como el desorden cultural terminó segregando cada vez más un pueblo que de por sí, era más débil que otras etnias con las cuales mantuvieron una relación, donde elementos nuevos adoptados fueron eliminando los viejos que ya existían sin poder abarcar una unión de estos mismos, en el otro aspecto, con la llegada de los blancos la anulación de los sentidos y el raciocinio, producto de elementos adictivos en una cultura que si bien no estaba exenta de rencillas, se mantenía en paz y resguardando su convivencia, pero que más tarde se pierde por elementos incomprensibles dentro de su vivir lejos de elementos nocivos, que finalmente irrumpieron como adormecedor sin ver lo que realmente pasaba, la perdida de todo lo que eran de su cultura y más tarde su etnia.
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