martes, 4 de diciembre de 2012

Historia y Cultura

En el territorio nacional se encuentra una gran variedad de pueblos indígenas que habitan tanto las costas como la cordillera de este país, muchos de ellos se encuentran vivos hasta nuestros días, así como hay otra gran cantidad de pueblos que han desaparecido del mapa nacional, en particular en la cordillera del territorio Austral de Chile, se encuentras los asentamientos de indígenas que son más bien recolectores de piñones y cazadores de guano, “los habitantes de los territorios más australes de nuestro país fueron denominados “fueguinos o Patagones” por los europeos. Estas eran culturas compuestas por bandas de cazadores recolectores nómades tanto pedestres como canoeras” así bien lo explica Rothhammer y a su vez se refiere a que uno de estos casos en particular corresponde al del llamado pueblo Aonikenk, lo que significa “Hombre del sur”, otro nombre por el cuál es más conocido en el territorio nacional era Tehuelche, término que fue dado por los mapuches, con quiénes tuvieron contacto y que fue dada como gentilicio durante el siglo XIX. También a este pueblo se le conocía como “Patagones”, nombre que acuño Antonio Pigaffeta en el año 1520 aproximadamente debido a la gran estatura que poseían. El origen del pueblo Aonikenk, como cultura en sí se remonta hacia el siglo XVI, este grupo se encontraba organizado en bandas de cazadores recolectores; desde sus inicios se desplazaban a pie por el territorio en el cual ellos se asentaban y ponían sus pequeños campamentos ya que se componían por pequeñas familias de nómades, estas familias se encontraban unidas todas por lazos de parentesco, este territorio en el cual se encontraban habitando los Aonikenk era heredado por sus antepasados y es ahí donde encontraban todo para su subsistencia, este territorio se extendía desde el rio Santa Cruz hasta el Estrecho de Magallanes , la zona que habitaban se caracteriza principalmente por poseer llanuras y mesetas de vegetación esteparia, donde solo crecen arbustos espinosos y pastos duros, esta región en la cual habita el pueblo Aonikenk tiene un clima de temperaturas bajas, con poca humedad y fuertes vientos, sin embargo, “Existen hallazgos arqueológicos que se remontarían al origen del Aonikenk a algunos milenios atrás, mediante el entroncamiento con la última de las oleadas migratorias de pueblos cazadores hacia el sur de América, correspondiente al período IV de Bird o Tardío de Massone” , lo que permite pensar que el origen del pueblo parte desde mucho antes.